Primera entrada del Nuevo Año 2024 en este blog, que pretende poner en valor a tantos y tantas guitarristas de extraordinario talento, y, en este caso, vamos a comenzar con fuerza, desplegando la biografía de la guitarrista inglesa PJ Harvey,

Nuestra protagonista, Polly Jean Harvey, nace el 9 de octubre de 1969 en Yeovil (Somerset), por lo que cuenta con 54 años de edad y una espléndida carrera en el mundo de las artes. En el caso de Harvey no hablamos sólo -y ya sería mucho- de su condición de hábil multi instrumentista sino que también ha profundizado en el mundo de la poesía, la escultura, el diseño o el cine, con notable éxito.

Polly se crio en un entorno rural, en una granja que sus padres tenían en la localidad de Corscombe. Sus primeras clases de guitarra fueron de la mano del cantautor Steve Knightley, Sus influencias musicales más aparentes fueron el Blues -en toda su amplia dimensión-, el músico de rock estadounidense Captain Beefheart (1941-2010), John Lee Hooker, a quien dedicamos aquí un espacio el 10 de abril de 2020: John Lee Hooker ¡Ya era hora! , el bluesman Robert Johnson, igualmente tratado aquí el 6 de diciembre de 2019: Robert Johnson, un Bluesman de los pies a la cabeza , el gran genio innovador Jimi Hendrix, al que también reservamos su hueco destacado en este blog el 8 de marzo de 2019: Jimi Hendrix: contigo empezó todo  , y, ¡cómo no!, Bob Dylan; difícilmente una persona de nuestra generación puede sustraerse en el ámbito de la música popular de estas sobresalientes influencias, pero en el caso de Harvey también influyó que estas músicas se escucharan en casa por parte de su familia. Y si hablamos de los padres de Polly hay que decir que eran más que meros aficionados a escuchar música pudiendo calificarse más bien de auténticos apasionados, organizando regularmente reuniones y pequeños conciertos.

Tras esa primera incursión instrumental con la guitarra, Harvey se interesa por aprender a tocar el saxofón durante su adolescencia, uniéndose pronto a un grupo instrumental de 8 componentes: Bologne, originarios de Dorse.

Sin embargo, la guitarra no deja de estar en primera línea y de hecho forma dúo folk: The Polekats. Paralelamente, tras terminar la escuela, formó parte del Yeovil College (Universidad inglesa inaugurada en 1887), y comenzó también a interesarse por las  artes visuales; en definitiva, se presentaba una joven inquieta y expresiva que plasmaba su arte a través de múltiples canales.

No obstante, el salto a la profesionalidad se produce en 1988, cuando contaba con apenas 19 años, al entrar a formar parte de la banda de Bristol Automatic Dlamini, donde adquirió presencia y consistencia en el ámbito interpretativo; grupo que se movía en el ámbito del indi-folk o folk-rock de la mano de su fundador, el británico John Parish (1959), quien se convertiría en el alma gemela de Harvey.

El estilo indi-folk es un género musical que surgió en la década de 1990 por compositores de indie rock y que poseía fuertes influencias del folk-rock de los años 1950, 1960 y 1970. Sus instrumentos característicos son: guitarra, guitarra acústica, violín, instrumentos de cuerda, contrabajo, batería, banjo, mandolina y bajo; mientras que el estilo  folk-rock es un género musical que combina elementos de la música folk, el blues y el rock, con instrumentos similares a los ya citados en el indi-folk y con adicionales como piano, órgano, sitar, teclado y armónica.

Pero volvamos a Harvey. Apenas tres años después, en 1991, monta su propio grupo denominado «PJ Harvey Trio», lo que le permitió desarrollar su proyecto como compositora y solista. Harvey se encargaba de la  voz y guitarras, mientras que sus antiguos compañeros en Automatic Dlamini, Ellis y Oliver, se ocupaban de la batería y coros y del bajo, respectivamente; sin embargo esto no impidió que se volvieran a reunir  con la banda nodriza, Automatic Dlamini, y es que la colaboración y admiración mutua entre Harvey y Parish siempre estuvo vigente.

Pero, nuestra guitarrista quería probar en otras facetas artísticas y así, durante junio de 1991, se trasladó a Londres para estudiar escultura en el Central Saint Martins College of Art & Design, manteniendo viva la llama musical, grabando varias maquetas de presentación  que enviaron a diferentes compañías discográficas. Y una de ellas, el sello independiente “Too Pure” los contrata publicándose en ese mismo año el sencillo “Dress” que integraría el álbum “Dry”, sencillo cuyo vídeo en YouTube vamos a visionar de inmediato, se corresponde con el directo realizado en 1992 en San Francisco: https://youtu.be/4lS5jTedHBg

¿Qué os parece? Resulta una canción llena de fuerza, que conserva las esencias de los ancestros del Blues pero que suena totalmente acorde a los años noventa. Su voz resulta muy original y por momentos oscura y tenebrosa pero siempre controlada y afinada, en tesitura contralto, que es la voz femenina más grave, ​​ y destaca por la rica sonoridad y amplitud de su registro grave. Esta voz es muy rara y difícil de hallar, ya que solo un 2% de las mujeres en el mundo la tiene.​

Su carrera discográfica se compone de los siguientes trabajos: Dry (1992), Rid of Me (1993), To Bring You My Love (1995), Dance Hall at Louse Point (1996), Is This desire? (1998), Stories from the City, Stories from the Sea (2000), Uh Huh Her (2004), White Chalk (2007), A Woman a Man Walked By (2009), Let England Shake (2011), The Hope Six Demolition Project (2016) y I Inside The Old Year Dying (2023).

Una característica de la música de Harvey es su amplio abanico de estilos que impiden a la crítica musical encasillarla en un determinado género. Se la ha asociado al rock alternativo, punk blues, avant rock (o rock experimental: es un subgénero del rock, caracterizado por el uso de elementos vanguardistas, la experimentación y el uso de sonidos, estructuras e instrumentos poco comunes), o art rock (que incorpora elementos estéticos y líricos no tan asociados a la música rock, como las letras poéticas),  y,  seguramente, hay argumentos para asociar su música a todos estos estilos, al igual que también experimentó estilos tan aparentemente antagonistas como la música electrónica, el lo-fi (enfoque de producción con un uso de medios anticuados o de baja fidelidad de grabación, a veces como una mera decisión estética), o el trip hop (una interesante y melancólica fusión de hip hop, rap rock  y música electrónica  hasta el punto de que ninguno de los tres géneros son reconocibles).

Y tú, admirada Harvey, ¿en qué estilo te sientes más identificada?. Bueno, si me permites, te contesto yo: en el de la ambiciosa bandera de la libertad creativa. Y es que has sido coherente con tu decisión de no mediatizar tu carrera artística  por intereses mercantiles de las grandes discográficas. Seguramente habrás pagado el peaje de una carrera menos comercial pero igualmente universal porque tu trayectoria es alabada con todo merecimiento por crítica y público, quizás más minoritario y especializado. Y si no es fácil encasillarte en un género musical, -mimetizando tu  apariencia física para empastar con cada uno de tus diversos y originales trabajos discográficos, modificando tu peinado o manera de vestir, creando, en suma,  una estética específica para cada álbum-,  se comprende en mejor medida cuando observamos tu desempeño en otras facetas artísticas: eres una reconocida escultora, exhibiendo varias piezas en la Galería Lamont y en el Centro de Artes de Bridport, diseñadora de la revista literaria Zoetrope: All-Story de Francis Ford Coppola, ilustradora de la mano del mismísimo Woody Allen; y, ya que hablamos de cine, también has tenido incursiones en este arte apareciendo en la película El Libro de la Vida de Hal Hartley interpretando -ahí es nada- a la mismísima María Magdalena, además de la colaboración con el fotógrafo Seamus Murphy para elaborar 12 cortometrajes para tu álbum Let England Shake. Y también hiciste un brillante debut en 2013 como lectora de poesía en la Biblioteca Británica a la par que editaste tal presentación para el programa de radio Today de la prestigiosa BBC. Y ese amor por la poesía cristaliza en 2015 con la publicación de tu primera colección de poesía, una colaboración con el citado fotógrafo, Murphy, titulada The Hollow of The Hand, viajando a lugares en los que la vida resulta muy dificultosa como Kosovo o  Afganistán para una inspiración más profunda y real. En definitiva, querida Polly, has realizado tal cantidad de proyectos diversos y exitosos para los que mayoría de los mortales necesitaríamos siglos o milenios. Me pregunto que podría decir ahora aquella mujer que en vuestro primer concierto con «PJ Harvey Trio en  un callejón en el Charmouth Village Hall, tras una primera canción, sin apenas público, te dijo: “¡No te das cuenta de que a nadie le gustas! Te pagaré para que dejes de tocar”. Seguro que hoy tiene todos tus discos en su casa, y quién sabe si tu colección poética, tus diseños de dibujos o alguna de tus piezas de escultura.

Realmente, querida y admirada Harvey, tu trayectoria artística, más allá de la estrictamente musical resulta inspiradora de todo lo bueno que implica poner todo el talento y el empeño en una misma dirección. Mis respetos y mi aplauso más cálido.